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La diseñadora de Alta Costura Laura Monge, comenzó su carrera en San Sebastián (Guipúzcoa) en el año 1989, con un pequeño Atellier de creación de diseños exclusivos y personalizados en consonancia con la filosofía clásica de otros creadores como Balenciaga.
El principal parámetro sobre el que se asienta su actividad es la atención personalizada y selecta que presta a cada cliente, además de proporcionar unas creaciones que destacan por su diseño, calidad, buen corte y excelente confección; unos rasgos que le han permitido diferenciarse en nuestro mercado frente a la fuerte competencia existente por parte del prêt-à-porter, de las franquicias y de las grandes multinacionales.
Sus propias palabras son las que mejor la describen: "No podría ofrecer el mismo vestido a dos personas diferentes... Es imposible ofrecer a una mujer su propio vestido sin que haya existido un trato personal". Así pues, la mujer que desea su propio diseño único en Alta Costura, no tiene por qué conformarse con un modelo de serie.
Esta filosofía, profesionalidad y estilo que ha sabido transmitir a sus trabajos a lo largo de su carrera, han hecho de Laura Monge un punto de referencia en el mundo de la moda y en especial en los diseños de alta costura en trajes de novia y de ceremonia artesanales y hechos a la medida, basados en la modisteria tradicional y utilizando los últimos avances técnicos.
Su clientela es amante de esa tradición del "buen vestir" que ha existido desde siempre en San Sebastián y sus vestidos se adaptan a las características de la mujer de hoy con elegancia y clase, mostrando aspectos de innovación en cuanto a tendencias y líneas, aunque manteniendo siempre su inconfundible estilo como denominador común. Todo, desde el corte del vestido, la calidad de los tejidos, velo, tocados, zapatos, guantes, etc, está estudiado para que forme una armonía total personalizada para la mujer que lo luzca.
Según sus propias palabras, "disfruto mucho con mi profesión, y qué mejor reto que intentar emular a esos grandes mitos de la moda como Balenciaga y soñar con alcanzar esa destreza y ese arte mediante el trabajo".
Como fruto de esa labor de conocimiento y asesoriamiento desinteresado en el mundo de la moda profesional, Laura Monge está orgullosa de haber ayudado a muchas modelos a llegar a cotas muy altas, como por ejemplo Lorena Bernal, Miss Guipúzcoa y Miss España 1999, quien dijo: "Es la mejor dieñadora que puede desear una Miss; sin ella no lo hubiese conseguido". Y entre otras, destaca también María Oruna, Miss Euskadi 2000, culminando la carrera de Laura Monge en San Sebastián con su nombramiento como presidenta de la Asociación Moda Guipúzcoa.
Ahora, Laura Monge ha dado el siguiente paso lógico en su ascendente carrera trasladando su Atellier a Madrid, desde donde continúa trabajando para su clientela tanto de Madrid como de Guipúzcoa, mientras estudia nuevas areas en las que desarrollar el conocimiento adquirido durante todos estos años.
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