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Desde 1928 la sierra de Gredos acoge este edificio de piedra, el primero de los Paradores, entre aguas cristalinas, agrestes rocas y verdes pinares. Su emplazamiento, el Alto del Risquillo, se presenta como privilegiado mirador del Valle del Tormes, el macizo de Gredos y las sierra de Piedrahita y Béjar, convirtiéndose en centro de excursiones.
Los recios muros de piedra del hotel esconden un interior en el que destacan las habitaciones, cómodas y confortables, y algunas de ellas con terraza. En el comedor, biblioteca o salones, impera el clasicismo de la madera. La presencia de columnas de granito y el mobiliario proporcionan al conjunto un tradicional estilo castellano. La calidad de las carnes y legumbres de la tierra, como las afamadas judías del Barco, surten a una cocina rica en asados y reconfortantes platos de cuchara.
Servicios Generales
Aire acondicionado en comedor Aire acondicionado en salones Antena parabólica Ascensor Bar Calefacción Facilidades accesibilidad (Consulte en el Parador) Jardín No se admiten animales Parking (Sin vigilancia, plazas limitadas)
Gastronomía
Restaurante Salón de conferencias Tarjetas de crédito Tienda Especialidades y platos típicos
Sobre todo, legumbres y carnes.
Disfruta plácidamente de la calidad de las legumbres y carnes de la tierra, entre las que destacan las sabrosas judías del Barco y el afamado chuletón de ternera, que surten a una cocina rica en asados y reconfortantes platos de cuchara.
Salones
Salón Viejo
Salón Río Tormes
Salón de la Galana
Salón de los Ponentes
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