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Hotel de nueva construcción que conserva el entorno arquitectónico de la zona. Construido de piedra, madera y pizarra. Dispone de 11 habitaciones dobles y 3 suites, decoradas de forma individual y personalizada. Las demás estancias del hotel son muy luminosas y acogedoras. En la cafetería predomina el diseno vanguardista de su interior y la combinación de materiales. Los colores dividen los espacios y los muebles artesanalmente forjados en hierro. Una de las caracteristicas diferenciadoras del hotel es la zona de aguas, un WELLNESS CENTER.
Situado en los Pirineos Centrales, el Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici, reúne todos los elementos característicos de la alta montaña repleta de lagos.
Estos parajes constituyen el hogar de multitud de plantas y animales, especies muy interesantes, entre ellas especies protegidas.
La Ribera de Sant Nicolau que se encuentra en el valle de Boí, es una de las entradas al Parque. La otra entrada es por la Ribera de Caldes.
Gastronomía
La riqueza gastronómica del Pirineo catalán convierte en un verdadero placer sentarse a la mesa para poder degustar los auténticos platos montañeses. La cocina pirenaica sabe sacar el máximo provecho a los productos de la tierra, combinándolos con una sabiduría ancestral que puede sorprender a los más exigentes.
En cada lugar aprovechan los productos que tienen más a mano. El cerdo y las hortalizas son la materia prima más usual en los platos pirenaicos. Los embutidos son de una gran calidad, porque no acostumbran a utilizar conservantes artificiales y su curación artesanal, los convierte en deliciosos para el paladar. Del cerdo también es muy apreciado el "tupí o confitat": carne y embutido frito, conservado en aceite de oliva. Más insólito es el caso de la "girella", embutido hecho a base de cordero, que podemos degustar en el Pallars y la Ribagorça.
Las comarcas pirenaicas también tienen una gran tradición quesera; destacan especialmente los quesos fabricados a partir de leche de oveja, aunque actualmente están en auge los confeccionados con leche de cabra, que mayoritariamente acaparan los grandes restaurantes.
La cocina de montaña cuenta con un plato tradicional para cada temporada, ya sea por la época de caza, recolección de las setas, o la matanza del cerdo. La tradición de sacrificar un animal para hacer embutido casero se está perdiendo en los últimos años.
La excelencia de las truchas de río y el pescado en salazón, también son muy apreciados por los fogones de los grandes restauradores con que cuenta el Pirineo, que, además de cocinar las recetas más tradicionales, tienen la suficiente creatividad para elaborar nuevos y exquisitos platos.
Un menú tradicional se acostumbra a confeccionar con una sopa similar al potaje, como entrante, ensalada y embutidos de primero, seguido de un plato de carne (puede ser caza), para finalizar con algún dulce como postre, o simplemente quesos del país o fruta.
No es necesario caer en los tópicos, porque también se elaboran muchos menús a la carta, con capacidad para satisfacer las necesidades de los más exigentes "gourmets".
ARAN:
En la cocina aranesa podemos encontrar influencia gascona: los típicos patés del valle y los suflés ponen de manifiesto que los fogones no conocen fronteras.
Entre los platos más característicos podemos encontrar la "truhada": patatas rellenas de carne, y los "caulets": coles rellenas de carne picada. Los "civets" de jabalí o rebeco, no tienen rival.
PALLARS Y LA RIBAGORÇA:
Entre los embutidos de cerdo, destaca por su prestigio el "xolís": un tipo de longaniza seca de carne densa y oscura, seguido de la "secallona": longaniza secada larga y delgada, la "butifarra traidora": hecha de la lengua, y el "gosset" longaniza de color negro.
La insólita "girella", de supuesto origen árabe, tienen como ingredientes el arroz y menudillos de cordero con tocino, ajo y perejil.
Los quesos pallareses -que se empiezan a vender muy bien fuera de la comarca- están mayoritariamente hechos con leche de oveja, como el "serrat", de sabor fuerte y penetrante, o el queso de "tupí", para el cual se aprovechan los restos del serrat, conservados en aguardiente, el "brossat" más suave, parecido al queso fresco, y el "puigcerver" de leche de cabra.
Entre los platos tradicionales más populares encontramos el estofado de jabalí, el conejo con setas ("carreretas") o el "alioli" de membrillo.
Para regar estos suculentos platos podemos probar los vinos de la Cuenca de Tremp, y para acompañar los postres resulta ideal la ratafía, agradable licor digestivo.
Alojamiento
Las habitaciones de la segunda planta están decoradas en forja y madera con muebles procedentes de Bali, Indonesia, India, etc. En ellas el color es uno de los protagonistas.
Las del 3er piso, abuhardilladas, con maderas nobles de Java, y
con detalles traídos de Asia.
En los baños, los espejos de la India combinan con el mobiliario en madera.
Salones
Salón social
La recepción y el salón social son otra muestra de cuidado y atención hasta en los más pequeños detalles. La recepción está presidida por un trillo de Checoslovaquia, detrás del cual encontramos un pequeño despacho de estilo colonial importado de la India.
Los muebles y los exquisitos detalles del salón social combinan toques coloniales con aires provenzales. En este salón la música y la literatura se unen para hacer más acogedora la estancia del visitante.
Su relajante decoración se completa con amplios ventanales desde los que podemos apreciar el hermoso paisaje pirenaico y el dulce transcurrir del Río Escrita.
Sala de convenciones
En la misma planta que el salón social, los clientes podrán contar con una sala multi-espacio en la que se realizan exposiciones, reuniones de empresa, convenciones, sesiones musicales, etc...
Cuando el clima invita al recogimiento, pueden disfrutar de nuestra imponente biblioteca repleta de volúmenes de diversas disciplinas, que invita al lector a sumergirse en una sosegada lectura.
Salon social
Tamaño: 60-100 m² (-268 ft²)
Cafetería
Tamaño: 60-100 m² (-268 ft²)
SPA (zona de aguas)
El recorrido recomendado para esta zona, podría comenzar por la Sauna Seca, que ayuda a eliminar toxinas y relajar los músculos. El baño de vapor o Hamman, de efectos tonificantes y depurativos, puede ser otra opción para empezar.
Después, bajaremos la temperatura corporal, estimulando el metabolismo en la Fuente de Hielo. Más tarde podemos probar el Jacuzzi, muy indicado para relajarnos, así como la Columna de hidromasaje, seguida de la Ducha Sensaciones, utilizando en último lugar y a modo de descanso, el área de tumbonas.
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