|
Hola a todas!
Quisiera compartir con vosotras una impresión que siempre he tenido respecto al vestido de novia. Y es precisamente en relación al desembolso que se hace en él.
No sé, tachadme de poco entusiasta tal vez, pero nunca me ha parecido muy lógico invertir tantísimo en un vestido que, irremediablemente, sólo, sólo vas a lucir un día (incluso, en caso de que la vida no transcurra como espera una, y dentro de un tiempo repitiéramos la experiencia del matrimonio... No creo que ninguna repitiera con el mismo vestido, jeje).
Y sí, comparto la idea de que ese día es "el día más importante de nuestra vida", que queremos estar maravillosas como nunca, que... Pero no sé, sigo sin ver la relación, porque igualmente creo que pueden buscarse alternativas e ir igualmente estupenda. Y quién sabe, tal vez invertir esos mínimos 1000 euros del vestido en un viaje increíble con tu pareja, no? O incluso, en renovar parte del salón de tu casa, que al menos sí le vas a dar mayor uso!
No sé, quizás sea algo rara o poco efusiva, pero sigo sin verle el sentido a tremendo gasto, especialmente cuando no se goza de una economía bollante. Y vosotras, qué opináis?
|