Rosa Clará nunca nos defrauda con sus desfiles, y este año ha conseguido sorprendernos con una colección que se aleja a lo que nos tiene acostumbradas, pero que sigue manteniendo el espíritu de la firma.

Este año la diseñadora catalana nos invita a un viaje en el tiempo muy especial, cuyo escenario son las calles de Nueva York. Y es que en esta ocasión Rosa Clará ha querido rendir culto a las grandes estrellas del cine, a esas que durante décadas han inspirado a los grandes creadores de la moda. Así en la pasarela hemos podido ver preciosos vestidos inspirados en el glamour majestuoso de Grace Kelly, en la elegancia eterna de Audrey Hepburn, y la frescura y el fashionismo de las protagonistas de Sexo en Nueva York.

El resultado es una colección ecléctica, en la que cualquier tipo de novia puede encontrar su vestido perfecto. Y es que en la pasarela hemos podido ver vestido de corte clásico y con grandes volúmenes alternados con vestidos de corte recto con preciosas caídas, y sofisticados vestidos cortos.

 

 

 

 

Los escotes en la espalda son uno de los grandes protagonistas de esta colección, en la que Rosa Clará juega magistralmente con las transparencias, bordados realizados con sutiles pedrerías y nuevas interpretaciones del ya clásico encaje.

 

 

La diseñadora catalana apuesta por los tejidos naturales como la organza, el tul y el punto de seda, que le ayudan a dibujar la silueta de una mujer moderna, delicada y cosmopolita.

 

 

 

 

En cuanto a los detalles, los clásicos lazos, característicos de la firma, siguen muy presentes, aunque en esta ocasión se alternan con preciosas y delicadas camelias, sin duda un guiño a Carrie Bradshaw. Un año más la diseñadora catalana apuesta por los pendientes de perlas y brillantes, en esta ocasión largos, diseñados por Joyería Ramón para Rosa Clará.

 

 

 

Fuente imágenes: Barcelona Bridal Week