Un año más la diseñadora catalana ha sido la encargada de inaugurar la Pasarela Gaudí presentando sus propuestas para las novias de 2014. Este año Rosa Clará se inspira en la belleza y la femineidad de la mujer para vestirla en su día más importante, creando tres líneas diferentes pero con un punto en común: la elegancia y delicadeza de sus diseños.

 

 

La primera línea es sin duda la más clásica y característica de Rosa Clará. Está compuesta de diseños de porte regio elaborados con volúmenes y tejidos nobles, como el mikado de seda, el otomán y los brocados. El resultado son unos vestidos muy estructurados de amplias faldas, en los que no pueden faltar los lazos, uno de los elementos característicos de la casa. Dentro de esta línea la diseñadora nos sorprende con dos modelos en los que los pantalones son los protagonistas.

 

 

La segunda línea es más romántica y etérea, está compuesta por vestidos con faldas formadas por capas de tul sedoso o pañuelos de organza de seda, que forman delicadas y suaves cascadas rematadas de vainica. El toque mágico y glamuroso lo aportan los detalles de fantasía, las aplicaciones y los bordados de encaje y pedrería que adornan los vestidos.

 

 

Y la tercera línea es sin duda la más novedosa de la firma. Con ella Rosa Clará nos da una clase magistral de glamour transportándonos a la década de 1920. Vestidos de gran caída, sin apenas volumen, en los que destacan espectaculares bordados sobre tules transparentes. El voile y el tul de seda natural se combinan con delicados bordados y exquisitas aplicaciones de pedrería, aportando luz y movimiento a los vestidos.