Los cambios sociales y culturales acontecidos en la últimas décadas en nuestro país se han visto reflejados también en las bodas. Un gran aumento de los matrimonios civiles frente a los religiosos son solo una muestra de ello.

Cada vez son más las bodas celebradas entre un ciudadano español y un ciudadano extranjero. Un español tiene pleno derecho a casarse con un ciudadano extranjero en España, independientemente de la situación legal de éste último. Sin embargo, y para evitar los "matrimonios por conveniencia", la legislación española exige la tramitación de un expediente previo.

El expediente gubernativo de matrimonio o instancia matrimonial debe tramitarse en el Registro Civil, donde los contrayentes deben cumplimentar unas declaraciones juradas. Ese mismo día se les dará cita para la audiencia reservada, donde se les realizarán unas preguntar para determinar que los contrayentes desean realmente casarse por amor y no con ningún otro fin. El trámite contempla también una audiencia con amigos o familiares de los contrayentes en calidad de testigos a los cuales también se les realizará una serie de preguntas para ratificar la voluntad del matrimonio.



Los documentos que por norma general deben presentar los contrayentes para iniciar el expediente matrimonial son:

  • Por parte del ciudadano español:
    • Certificación literal de nacimiento, expedida por el Registro Civil correspondiente al lugar de su nacimiento.
    • Certificación de empadronamiento o residencia acreditativa del domicilio de los dos últimos años. La expide el Ayuntamiento y caduca a los tres meses.
    • Declaración Jurada o afirmación solemne del estado civil del solicitante. En el caso de estar divorciado o tenga la nulidad de un matrimonio anterior, deberán aportar la certificación literal del matrimonio anterior, con anotación marginal de divorcio o nulidad.
  • Por parte del ciudadano extranjero:
    • Pasaporte o NIE en vigor.
    • Certificación literal de nacimiento.
    • Certificado de soltería o, en el caso de estar divorciado o tengan la nulidad de un matrimonio anterior, deberá aportar la certificación literal del matrimonio anterior, con anotación marginal de divorcio o nulidad. Las sentencias de divorcio dictadas fuera de España necesitan el Exequatur de las mismas (convalidación Sala 1ª del Tribunal Supremo).
    • Certificado de inscripción consular con expresión del domicilio del mismo, tiempo de residencia en España y lugar de procedencia.
    • Certificado de empadronamiento.
    • Certificado de capacidad matrimonial, emitido por el Consulado del país de origen.
    • Además deberá acreditarse si la ley personal de su país exige la publicación de edictos al contraer matrimonio civil en España.

Todos los documentos extranjeros deben estar legalizados, ya sea a través del procedimiento normal (sello del órgano emisor del documento, sello del ministerio de asuntos exteriores país extranjero, sello de la embajada de España en el país extranjero y sello de la Sección de legalizaciones del Ministerio de Asuntos Exteriores español) o con la correspondiente Apostilla de La Haya.

Además, todos los documentos presentados en idioma extranjero deben ir acompañados de la correspondiente traducción realizada por un traductor jurado.