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| La piel |
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| Belleza para novias |
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*Artículo cedido por Lorena Ortiz Aviñon, Directora de Nasei Belleza & Bienestar
Si para muchas personas, el básico de una buena higiene facial y corporal es el empleo de sustancias jabonosas, o una leche limpiadora y un tónico, deberían comenzar a tener en cuenta la gran importancia de una buena exfoliación. Regenerar la piel y prepararla para la consiguiente aplicación de un producto cosmético, es igual de importante que un producto de tratamiento como una crema o un serum.
¿Y por qué recalcar en esto de la exfoliación? Muy fácil: un acumulo de células muertas crean una barrera sobre nuestra piel, y por mucho que se aplique un serum y una crema si no se exfolia la piel previamente estaremos desechando producto y tirando el dinero.
Pero vayamos por pasos, y expliquemos claramente el porqué de la importancia de exfoliar la piel.
Sobre la piel se acumulan restos de células muertas que ya han cumplido su trabajo de nutrición y oxigenación, así como de protegernos frente a los factores externos: sol, viento... Junto a estas células muertas, también se encuentran restos de suciedad ambiental, sudor y maquillaje que no se ha retirado adecuadamente.
Al realizarnos un peeling, exfoliación o scrub:
- De inmediato la piel se encuentra más suave, brillante y lisa.
- El color se aviva gracias a la estimulación circulatoria y adquiere un tono muy saludable.
- La piel se oxigena y ayuda a eliminar pequeñas arruguillas e imperfecciones.
- Previene los signos de envejecimiento prematuro.
- Al reducir parte del estrato corneo (la capa superficial, la que palpamos) y ejercer una profunda higiene de la piel, los productos cosméticos penetran mejor.
- La piel se broncea uniformemente.
Existen muchos tipos de exfoliantes. Mecánicos que contienen pequeños gránulos como sales marinas, polvo de hueso de albaricoque, coco, partículas de bambú… Químicos como el ácido glicólico, a base de azúcar de caña y los AHAs que renuevan la piel en profundidad eliminando manchas e imperfecciones, cicatrices o marcas de acné. Y por último los enzimáticos, con enzimas frutales de papaya o piña que son antiinflamatorias y respetan el ph natural, ideales para pieles sensibles.
Podéis encontrarlos en formato gel de ducha, sal marina con aceite, o incluso como jabón con partículas botánicas. Las posibilidades son infinitas, así que probadlos y no os olvidéis de hidratar después la piel con una loción, crema o aceite. ¡Vuestra piel estará más suave que nunca! |