La elección del ramo de novia es una decisión difícil. Es el detalle más personal ya que se ve marcado tanto por las últimas tendencias como por los gustos de la novia, sus experiencias vividas y supersticiones. Pero existen otros factores a tener en cuenta a la hora de tomar esta decisión.



Lo primero que hay que tener en cuenta es que el ramo se luce durante todo el día por lo que ante todo debe resultar cómodo de llevar. Además, debe estar en consonancia con el vestido ya que un ramo inadecuado puede estropear el conjunto. La ceremonia, el lugar del banquete y la época del año en la que se celebrará el enlace también determinarán la confección del ramo.

Por otro lado la fisonomía de la novia también juega un gran papel en la elección del ramo. Para las novias altas se aconsejan las confecciones alargadas y voluminosas que endulzan su aspecto. Sin embargo, para las novias de menor estatura son preferibles los ramos cortos de flores pequeñas y formas redondeadas.



El color del pelo y el tono de piel también deben estar en armonía con el ramo, por lo que las morenas podrán elegir colores vivos, mientras que las rubias deberán inclinarse por los tonos blancos y pastel.

Por último, y no por ello menos importante, muchas novias tienen en cuenta el significado de las flores y de sus colores. Así, por ejemplo, la rosa roja es sinónimo de amor mientras que la blanca lo es de amor puro; el lirio, una de las flores más utilizadas en los ramos de novia significa inocencia, pureza y alegría; y la orquídea simboliza belleza y sentimientos sublimes.