Tanto para la música de la ceremonia como para la del banquete, encontramos muchas empresas de cantantes en el caso de la ceremonia como de disc jockeys en el caso de la amenización del banquete.

En primer lugar, tenemos la música de la ceremonia en sí. Vale la pena apuntar en primer lugar que la música para una boda ha de ir en consonancia con los gustos de los novios. Actualmente, el repertorio que se ofrece tanto para la ceremonia religiosa como la civil es muy amplio y abarca todos los géneros musicales y estilos. De todas maneras, hay algunos “clásicos” en lo que a canciones de boda se refiere que son grandes referentes. Tal es el caso de piezas como el “Ave Maria” de Schubert o la “Marcha Nupcial” de Wagner y Mendelhsonn o el “Canon” de Pachelbel. En cualquier caso, es muy difícil hacer un listado de canciones de boda que seguramente va a gustar a todo el mundo, así que este tema se deja a la imaginación del futuro matrimonio.



Otro tema a considerar a la hora de elegir música, en el caso de una ceremonia religiosa son las piezas que sonarán en función de cada momento de la ceremonia, ya que hay espacios de tiempo de diferente duración y la música debe adaptarse a ellos.

En segundo lugar, tenemos la música del banquete, para la que la empresa que organiza esta parte de la boda tiene en cuenta canciones a gusto tanto de los novios como de los invitados y también adaptados a cada momento del banquete y del baile posterior, así, hay unas canciones para la entrada de los novios al restaurante, otras que se ponen de fondo mientras se come o cena, otras para el momento en el que entra el pastel nupcial, otras para acompañar el momento en el que los novios reparten los diferentes obsequios a los invitados y otra para abrir el baile posterior al banquete. Las piezas más tradicionales que se utilizan para abrir el baile de la celebración son los valses, que empieza la novia con su padre.

Hay que tener en cuenta también en lo referente a la música que una parte importante del precio que nos van a cobrar por la música empleada se utiliza para pagar los derechos de autor de cada canción.