La tarta de bodas suele ser una de las grandes olvidadas. Muchas parejas no piensan en ella hasta que llega la hora de hacer la prueba de menú, y la mayoría se queda con la primera que le ofrece el restaurante.

Los pasteles decorados con flores son una delicia tanto para el paladar como para la vista, por eso no es de extrañar que poco a poco su uso se esté extendiendo en nuestro país.

 

 

Así que si finalmente os decidís por una tarta de este tipo tened en cuenta estos consejos:

  • Buscad a un proveedor que tenga experiencia en la elaboración de este tipo de tartas. Pedidle que os enseñe varios ejemplos, y si es posible, intentad ver una en vivo.
  • No dejéis la elección de las flores al azar. Para que todo quede lo más armonioso posible utilizad las mismas flores de los centros de mesa y del ramo de novia.

 

 

  • Para asegurar que las flores de la tarta y la decoración serán las mismas (en tamaños, forma, color y frescura) poned en contacto a vuestro pastelero con vuestro florista.
  • Recordad que siempre es mejor utilizar flores de temporada, os aseguraréis de que estén muy frescas y os saldrá más barato.
  • Elegid flores que no manchen o estropeen la tarta. Si tenéis dudas podéis consultarlo con vuestro pastelero y vuestro florista.
  • Recordad que las flores no se comen, solo sirven para adornar el pastel.

 

 

  • Si sois alérgicos al polen podéis utilizar flores de azúcar, caramelo o chocolate. Hablad con vuestro pastelero, seguro que encontrará una buena solución.

 

Fotos 2 y 3: Newyjeans - Wedding Planners

Foto 4: Cakes Haute Couture