Aunque acudir a un centro de estética profesional puede ser una solución rápida, estar guapas y radiantes no es cosa de un día. Es importante cuidarse a diario. Aquí tenéis unos consejos de belleza, simples y rápidos, que os harán lucir más bellas que nadie el día de vuestra boda:

  • La piel: es el reflejo del alma y de la salud. El cansancio y el estrés tienen repercusiones evidentes en ella y disminuye su luminosidad. El primer gesto imprescindible es hidratarse la piel, tanto la del cuerpo como la de la cara. Para no resecarla, es mejor evitar las duchas demasiado calientes y utilizar una crema de acuerdo a nuestras necesidades. Para acabar, evitad las exposiciones prolongadas al sol ya que puede causar la aparición de arrugas y manchas.
  • El pelo: el cabello tiene mucha importancia en el encanto de la novia. Suelto, rizado, liso o recogido… Sea como sea, el cabello ocupa una de las primeras posiciones nuestro estándard de belleza. La salud del pelo depende del estilo de vida que llevemos: si falta sueño o vitalidad, el pelo pierde su resplandor, fuerza y su brillo. Es importante comer y descansar bien, así como evitar maltratarlo: las gomas pueden romper el pelo, sobre todo si éste está húmedo al recogérnoslo. Los meses previos a la boda multiplicad el uso de mascarillas nutrientes.
  • Las uñas: las salud de las uñas, al igual que la del pelo, depende de nuestra vitalidad. Los esmaltes de uña fortalecedores son muy eficaces, así como la levadura de cerveza en cápsulas, pues son una gran protección contra los golpes del día a día.
  • La silueta: la mayoría de las mujeres nos focalizamos en nuestro peso al casarnos. Pero más allá del número de kilos que queramos alcanzar, lo realmente importante es adelgazar de una manera sana. Aumentad vuestra actividad física en el día a día: utilizad las escaleras en vez de subir en ascensor, caminad en lugar de coger el coche o si debéis cogerlo obligatoriamente, aparcad más lejos de lo habitual... Y sobre todo, no olvidéis que las novias más guapas son las que se aceptan tal y como son. 
  • La mente: cuidar de nuestro aspecto exige un poco de rigor, unos reflejos cotidianos, pero sobre todo, mucho descanso y una buena higiene de vida. Por ello es importante mentalizarse, trabajar la fuerza de voluntad y actuar contra la ansiedad y el estrés mediante ejercicio físico, técnicas de relajación y autocontrol, etc.

Si incorporáis estos pequeños hábitos en vuestra vida diaria os sentiréis mejor y más guapas. Además... ¡el amor sigue siendo el mejor remedio para sentirse espléndidas!