El deber principal de una Dama de Honor es acompañar a la novia durante su gran día, permaneciendo a su lado en todo momento y ayudándola para que todo salga perfecto. Un gran honor, pero también una gran responsabilidad que acostumbra a generar un montón de dudas: ¿qué hacer exactamente?, ¿hasta dónde tomar las riendas y qué cosas esperar que sea la novia quien las dirija?, ¿estaré a la altura si ocurren imprevistos?...

Primero debes saber que el cargo de dama de honor se otorga a la mejor amiga o a la familiar más querida (hermana, prima, etc.) a parte de la madre. A sí que si has sido elegida como dama de honor, eso quiere decir que confía en tí, quiere que viváis juntas su Gran Día, y que eres para ella una de las personas más importantes de su vida.

Acompañar a la novia no solamente significa ir con ella a todos sitios el día de la boda, sino, sobre todo, apoyarla en todo momento y ayudarla. Ayudarla especialmente con gestos y opiniones. Y es que en el día de su boda una novia necesita toneladas de confianza para saberse guapa y sobrellevar el peso de ser el centro de atención permanente durante toda la jornada. Por eso es fundamental que la madre de la novia y, en especial, su dama o damas de honor le apoyen.





Originalmente, en la Edad Media ser dama de honor suponía alcanzar el más alto nivel en el acompañamiento de la reina. Ese es el rol que debes adoptar tú como dama de honor con tus palabras, con tu lenguaje no verbal y con tu actitud.

Tu misión empieza acompañando a la novia a elegir el vestido de la boda (es una ocasión prohibida a los hombres, en especial al novio, que no debe verlo en ningún momento, así que es un momento para las chicas). Este es el principal acontecimiento para el que debes prepararte antes de la boda, aunque si la novia te pide ayuda en cualquier otra cosa, debes estar allí. En general cosas como la elección del lugar del banquete o la confección de la lista de invitados se hacen entre los novios, pero es posible que decidan pedirte ayuda.

Posteriormente, durante el día de la boda deberás acompañar a la novia muy temprano a la peluquería, para ayudarla a peinarse y maquillarse. Una vez en la iglesia,  la dama de honor va detrás de la novia, cómo séquito, colocando la cola si fuera necesario.

La dama de honor puede actuar como testigo a la vez por lo que si ese es tu caso deberás firmar en el certificado de la boda. Durante las fotos y la recepción, momentos en que la novia la novia debe estar simpre perfecta, la dama de honor debe estar pendiente de como se mueve el vestido de la novia al caminar o al sentarse, procurando que las fotos siempre capten a la novia lo más guapa posible.

No todas las mujeres tienen la suerte de ser dama de honor alguna vez en su vida, así que disfrútalo y pon tu granito de arena para que la boda de tu amiga sea el día más feliz de su vida.