Los países anglosajones nos llevan algo de ventaja y fueron los primeros en celebrar las bodas sostenibles. En nuestro país no podríamos ser menos y ya son muchas las parejas que intentan que la suya sea, sino al 100%, lo más respetuosa posible con la naturaleza.

Para hacerlo hay que pensar en todos y cada unos de los aspectos de ese día y minimizar los daños.

  • Las invitaciones mejor que sean electrónicas o de papel reciclado.
  • Para el vestido de novia y el traje de novio, decantaos por tejidos orgánicos o seda producida de manera sostenible. Comprar el vestido de segunda mano, reutilizar un traje que ya se tenía o alquilarlo son otras posibles opciones.
  • Una boda al aire libre o en un lugar cubierto pero con amplios ventanales por los que entre la luz del sol ahorrará mucha energía. Si es en verano, mejor; más horas de sol para disfrutar.

 

 

  • Elegid un lugar cercano al grueso de los invitados. De esta forma se evitan desplazamientos y combustible.
  • Si no podéis celebrar todo en el mismo sitio, trasladad a vuestros invitados en autocar del lugar de la ceremonia al del banquete para reducir el número de coches. Y si os atrevéis a sorprenderlos con algo muy original, proponedles hacer el desplazamiento en bicicleta.
  • En cuanto a las flores, que sean de temporada y de cultivo local, orgánicas o silvestres y plantas aromáticas. También podéis optar por flores artificiales.
  • Las alianzas pueden ser de oro reciclado (hay joyerías en las que lo garantizan) o utilizar una joya de familia que además tendrá doble significado.
  • Para el banquete, servid productos de temporada y de origen local. El vino, las frutas y verduras procedentes de cultivos ecológicos son la mejor opción.
  • Los recuerdos de boda podéis comprarlos en una tienda de comercio justo, una ONG o alguna establecimiento de artesanía local. También podéis hacerlos vosotros mismos, regalar chocolate, miel, o cualquier otro regalo sabroso y comestible.

 

 

  • La luna de miel no se queda fuera de las bodas sostenibles. El ecoturismo es la forma perfecta de disfrutar de unos días románticos y en equilibrio con la naturaleza y cada vez son más los destinos que ofrecen este tipo de estancias.