Cualquier asalariado tiene con motivo de su boda un mínimo de 15 días de vacaciones que le corresponden según es Estatuto de los Trabajadores para disfrutar de su luna de miel.

  • Los días empiezan a contar a partir del mismo día del enlace.
  • Si te casas en un día laborable para ti, contarán desde ese mismo día.
  • Si te casas en un día no laborable para ti, contarán a partir del siguiente día laborable, con lo que tendrías uno o dos días más de vacaciones.
  • Si además queréis coger un par de días antes de la boda para preparativos, tendréis que negociar con vuestra empresa si son días personales, vacaciones o forman parte ya de los 15 días que os corresponden por ley.
  • En algunas empresas pequeñas se puede pactar cuándo se quiere disfrutar de esos días. Por ejemplo si hay una racha de trabajo y a ambos os conviene quedaros, o si por lo que sea a vuestro jefe no le importa cuándo los cojáis.
  • Si los días posteriores a la boda coincidieran con vuestras vacaciones oficiales en las que la empresa cierra, perderíais los 15 días ya que contarían como lo que ya eran en un principio, vuestras vacaciones.

Informaos con antelación en el departamento de recursos humanos de vuestra empresa o hablad con vuestro superior y avisad con todo el tiempo que os sea posible de la fecha de vuestra boda y así seguro que todo sale perfectamente.

 

Foto: La Senia Viatges