El tema del menú de la boda es un aspecto muy importante. Tenemos que mirarlo muy bien ya que los platos deben combinar entre sí, y no han de ser ni demasiado copiosos ni demasiado escasos.

En todo menú de bodas se combinan carne y pescado y se incluye también alguna especialidad de la casa. Normalmente incluye aperitivo, que consta de cosas para picar y cócteles, los entrantes, el primer plato, el segundo, el postre y la tarta. También es importante la elección del vino en función de la comida que vaya a haber, pero en eso si no tenemos mucha idea, es el propio restaurante el que asesora para que el menú quede completo.

Para escogerlo, los establecimientos de boda ofrecen la posibilidad a los novios y a sus padres de que acudan a una prueba que se denomina menú degustación y así, habiéndolo probado previamente, los novios pueden decidir mejor qué tipo de platos escogerán. Si les ha convencido, el día de la boda no se llevarán ninguna sorpresa y sabrán en primera persona cómo sabe cada plato.



Uno de los platos que no suele faltar en un menú de estas características es la carne, ya sea solomillo o en entrecot y como previo al postre y después del segundo plato, un sorbete para digerir mejor el primer y segundo plato y para prepararse para el postre.

Después del postre y la tarta, en la que se hace entrega del adorno de novios que lleva ésta a la próxima pareja que se vaya a casar, se sirven cafés y copas para quien lo desee.Una vez acabada la comida, ¡es hora de bailar!