Los cupcakes, originarios de Estados Unidos, son unos sabrosos pastelitos que ha ido cobrando fuerza entre los demás pastelitos que ya se comercializaban en nuestro país. Consiste en una base de bizcocho o masa de magdalena más esponjosa y una capa de glaseado o crema.

En los últimos tiempos, han ganado protagonismo en los banquetes de boda siendo indispensables en las mesas de dulces, una tentación para vuestros invitados que tienen el éxito asegurado. Os contamos algunas de sus ventajas:

  • Podéis pedirlos personalizados tanto en colores como en sabores y decoración.

 

 

  • Visten cualquier mesa porque aparte de ser deliciosos, son una preciosidad que no puedes evitar fotografiar.
  • Llenan bastante, el bizcocho es pesado y la cobertura es suave aunque a menudo bastante gruesa.
  • Atrévete con sabores originales que se salgan de la vainilla y el chocolate. El carrot cake o el red velvet te fascinarán por ser dulces no tan dulces, perfectos para gustos variados.
  • Si os apetece ofrecerlos en vuestra boda, encargadlos con tiempo y tened claro el número que queréis pedir. Recordad que llenan bastante con los que tres unidades por persona serán más que suficientes

 

 

Como siempre, no podemos más que animaros a que los hagáis vosotros mismos.

  • Haced algunas pruebas antes y usad a vuestros amigos de conejillo de indias.
  • Elegid el color del glaseado y los toppings a juego con la decoración de vuestra boda.

Estamos seguros de que esta idea os encantará y dejará a vuestros invitados con un muy buen sabor de boca.

 

Foto 1: Lola se comió mi cupcake

Foto 2: Florentine Cupcakes

Foto 3: Bodas de magnolia