Las damas de honor son una figura tradicionalmente anglosajona que poco a poco, gracias a las películas e internet, se va implantando en nuestro país. La función de la dama de honor no es solo preceder a la novia en su camino al altar y ponerle bien la cola:

 

 

  • Antes de la boda  debe ayudarla con los preparativos de la boda, acompañarla a elegir el vestido de novia, estar pendiente de ella para que no se estrese con los preparativos y organizar la despedida de soltera.
  • El día de la boda debe atenderla desde primera hora de la mañana, acompañándola a peluquería, ayudándola a vestirse y ocuparse de que esté perfecta y no le falta nada. Debe acompañarla hasta la iglesia y llevar consigo un pequeño kit de emergencia para la novia (un bolsito con brillo de labios, pañuelos de papel, horquillas para el pelo, etc…)
  • Entre sus obligaciones también está ayudar a colocar a los invitados antes de que llegue la novia, repartir los programas y el arroz o pétalos para la salida, y resolver cualquier contratiempo que pueda surgir tanto en la ceremonia como en el banquete.

Como ves es mucha responsabilidad, por eso las novias escogen a varias damas de honor. El número puede oscilar entre un mínimo de 3 y un máximo de 8.

 

 

Las damas de honor, tradicionalmente, deben ser solteras, y cercanas a la novia, por ejemplo hermanas, primas o  amigas íntimas. También deben ser organizadas, eficientes y capaces de resolver cualquier problema que pueda surgir.

En cuanto al vestir, el protocolo dicta que deben ir conjuntadas. Algunas novias prefieren que todas lleven el mismo vestido, aunque nosotros te sugerimos que elijas un color  y si debe ser corto o largo, y que cada dama se compre el vestido que mejor se adapte a su silueta y, por qué no, a su bolsillo. Eso sí, todas deben llevar un ramo más pequeño que el tuyo pero con el mismo tipo de flores  y colores.

 

Foto 1: Tu boda en Ibiza

Foto 3: Tu boda perfecta