El lugar en el que celebréis vuestra ceremonia de boda será en el que os declararéis vuestro amor delante de vuestros seres queridos. La decoración de ese lugar es tan importante o más que la del banquete y hay que prestarle atención.

Si os casáis por la iglesia, puede que la decoración sea un tema un poco más peliagudo porque hay que pedir permiso.

  • Las iglesias o ermitas ya tienen su decoración y ambiente propios. Aún así podéis añadir algunos elementos como flores o velitas en la escalinata que lleva al altar.

 

La Reina Oca

 

Las bodas civiles dan mucho más juego en cuanto a decoración, podéis hacer cualquier cosa que soñéis.

  • Si celebráis una boda en el campo, que un árbol sea vuestro altar único y especial, adornadlo con cintas de raso, con cadenas de las que cuelguen jarritos de cristal con una vela dentro, o pompones hechos de flores o de papel de seda.
  • En una boda en la playa, podéis poner conchas, estrellas de mar y banderines de colores colgando de un arco o incluso un pequeño toldo hecho con tela ligera y natural y cuatro varas de madera o cañas. El camino hacia al altar puede estar dibujado con piedras o con antorchas.

 

 

  • Los invitados pueden estar sentados en bancos, sillas plegables (las hay de muchos colores) o incluso en pufs o grandes cojines dependiendo del ambiente que queráis crear y de la etiqueta de la boda.
  • De las sillas pueden colgar un bouquet de flores, farolillos de papel, podéis adornarlas con tul de colores a modo de chal, envolviendo la silla, poner un lazo de tela y un pomponcito de papel de seda.

Lo importante es crear un ambiente muy íntimo y muy vuestro y hacer a vuestros invitados partícipes del mismo. La ceremonia es vuestra pero todos formarán parte de ella. 

 

Foto 1: The Love Hunters

Foto 2: La Reina Oca

Foto 3: El Día Perfecto