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Bodas

Cómo ajustarse a un presupuesto reducido

En época de crisis es necesario valerse de algunos ideas para poder adaptar vuestra boda a un presupuesto limitado. Toma nota de estos consejos para organizar la boda de tus sueños sin que tu bolsillo se vea resentido.

Jesús Gallo

 

En alguna que otra ocasión he escrito que casarse es algo que se decide libremente y que, por lo tanto, sois vosotros quienes elegís cómo, cuándo, dónde y por qué. Lamentablemente, la economía sigue sin dar síntomas de mejoría y la gente no tiene (tenemos) un duro. ¿Es eso motivo suficiente para no casarse? Rotundamente, no. El único matiz es que hay que adaptarse a lo que hay. Sin embargo, este ejercicio es mucho más sencillo cuando sois vosotros quienes ponéis las reglas. Si lo que queréis es manteneros dentro de un presupuesto reducido, ahí os dejo unas ideas.

  • Ajustad al máximo vuestra lista de invitados. El cubierto en una boda no suele ser barato. Dependiendo del lugar y del catering, los precios pueden ir desde los 80 hasta los 200 euros. Si os cuesta 80 por persona, reduciendo vuestra lista en ocho invitados (lo que sería una mesa completa) experimentaréis un ahorro de 640 euros solo en comida. Además, tendréis que hacer menos invitaciones, menos regalos, etcétera. ¡Echad cuentas!
 
 
  • No os caséis en sábado. Hacedlo en viernes o en domingo y renegociad los precios con los proveedores. Un ejemplo: unos amigos decidieron casarse en domingo y el fotógrafo les hizo mejor precio porque ese fin de semana pudo trabajar el sábado en una boda y el domingo en la de mis amigos. Otra opción es casarse fuera de temporada: ¡las winter weddings molan!
  • Sacad provecho del talento de vuestros invitados. Si tenéis un amigo al que se le da bien el tema musical, ¿por qué no le pedís que os haga de DJ? No está escrito en ningún lugar que una boda deba tener sí o sí un DJ profesional o una banda de músicos. Recordad: no por cosas así vuestra boda será menos boda.
  • Existen otras partidas (más delicadas en mi opinión) en las que podéis ahorrar. Los vestidos, por ejemplo. Los podéis alquilar o comprar de segunda mano. ¡Novia! Quizás tu abuela aún guarda su vestido de novia, ¿por qué no lo arreglas? Se lleva lo vintage. ¿Conocéis más formas de ahorraros un dinero? ¡Compartidlas!