Foto: Floristería Fiore

 

Los centros de mesa con flores son los que tradicionalmente siempre se han usado en las celebraciones, sobre todo en las bodas, ya que las flores son un elemento que siempre está presente en los momentos más importantes de nuestra vida, ya sea desde que nacemos y para celebrarlo le llevan un ramo de flores a nuestra madre hasta que morimos y nos despiden también con flores.

Para elegir un centro de mesa floral para vuestra boda debes tener en cuenta diferentes factores para saber cuál será el más adecuado:

  • En primer lugar, tener bien claro el presupuesto para la decoración y, principalmente, la parte del mismo que se llevarán los centros florales.
  • Elije el tipo de centro en función del tipo de boda que vayas a celebrar, ya que si es una boda temática o tradicional debes decantarte por uno u otro tipo de flor.
  • Procurar que los colores de las flores vayan acorde a la mantelería, pero tampoco os paséis y pongáis todo de un solo color, a no ser claro está que se trate de una boda de colores.
  • Otro punto importante es saber si queréis flores naturales o artificiales, ya que muchos lugares de celebración ofrecen estas últimas dentro de las tarifas de cada menú, así que si vuestro presupuesto es muy ajustado deberíais plantearos este punto.
  • Las flores naturales le dan un aspecto más fresco y alegre a la mesa, pero vigila bien el presupuesto ya que dependiendo de la fecha las flores pueden ser más o menos caras.

Foto: Floristería Flowers

 

  • En cuanto al soporte para el centro, podéis elegir múltiples formatos como floreros, canastillas, recipientes o incluso pequeños maceteros de barro.
  • En cuanto al diseño, podéis dejaros llevar por la florista o diseñar el vuestro propio, lo único que debéis hacer es echarle imaginación. Diseñar un centro de flores no es muy complicado.
  • Una cosa que debéis tener en cuenta es que el tamaño de los centros no debe ser excesivamente grande, ya que molestaría bastante tanto si fuera alto (los comensales no podrían verse de frente a frente) como ancho (entorpecería la colocación de bandejas y platos). Debe ser un tamaño justo para que decore pero sin sobrepasarse.