Hace unos meses hablábamos sobre la Ceremonia de la luz, un ritual que simboliza la unión de dos personas a través del matrimonio. Esta ceremonia, también conocida como Ceremonia de las Velas o Ceremonia de la Unidad es un claro ejemplo de boda simbólica.



Las bodas simbólicas son ceremonias rituales de diversa índole con el único fin de dar testimonio de la unión en matrimonio de dos personas, sin valor legal alguno y sin atenerse exclusivamente ni a las bodas civiles ni a las religiosas, por lo que pueden incluirse en cualquiera de éstas.

 

Pueden ser oficiadas por cualquier persona: un amigo íntimo de los novios, un familiar o incluso un chamán, si los contrayentes deciden "complementar" su unión con algún rito mágico como el maya o el rito balinés.

 

Las bodas simbólicas son cada vez más habituales en las ceremonias civiles, cuyo desarrolo es muy sencillo y rápido. De esta manera los novios consiguen darle un toque especial a su unión. También son la opción de novios pertenecientes a religiones diferentes o del mismo sexo.

 

Además son muchas las parejas que pasados los años deciden renovar sus votos celebrando una boda simbólica.