El mar, la arena blanca, el rumor de las olas y el sol poniéndose en el horizonte son un marco incomparable para la celebración de una boda.

En España no se permiten las bodas completas, es decir, ceremonia y banquete, en la playa, ya que todas las playas son públicas y la ley no autoriza la celebración de fiestas particulares en ellas.



Además, son muy pocos los curas dispuestos a celebrar un matrimonio fuera de su parroquia, y los matrimonios civiles sólo se consideran válidos cuando se realizan en el Registro Civil por el Juez de Paz, o bien en el Ayuntamiento por el funcionario correspondiente.

Llegados a este punto, ¿es posible casarse en la playa? Sí, aunque con matices. Lo que sí está permitido es celebrar una ceremonia simbólica a orillas del mar y realizar el posterior banquete en un hotel o restaurante cercano. Para ello es preciso pedir permiso a las autoridades de la Demarcación de Costas o Ayuntamiento que tenga competencia sobre la playa escogida para celebrar el enlace.



De todos modos, debéis tener en cuenta que no en todas las playas se conceden permisos, y que la tramitación del permiso supondrá un extra en el coste total de la boda (alrededor de 600€).

Para solicitar el permiso debe presentarse la siguiente documentación:

  • DNI o número de Pasaporte de los contrayentes
  • Informe detallado de la celebración que desea realizarse, en el que deberá constar: la fecha solicitada, el número de invitados al enlace, los metros cuadrados a utilizar, si se requerirá en montaje de algún tipo de instalación (carpa, altar...), etc.