El anillo de compromiso se remonta casi a la época de los primeros matrimonios, cuando los anillos se utilizaban como moneda de pago, y en parte eso era ese anillo, una parte del pago por la mujer, por su fidelidad al hombre que se lo había regalado, de modo que el novio daba a conocer sus buenas intenciones.



Por su forma circular, también simbolizaba una unión sin fin para los novios. A estos anillos se une también una costumbre remota, adornos de brillantes, ya que esta piedra está considerada de gran pureza, así como la dama que lo recibe. Por lo general se realizan en oro, ya sea blanco o amarillo, o bien en plata. Actualmente se estila también el uso del platino, otro metal privilegiado por el simbolismo que desprende y su gran valor.

El anillo de compromiso se coloca en el dedo anular a razón de una antigua creencia que cuenta que una vena conecta directamente este dedo con el corazón. El anillo de compromiso es un regalo del novio a la novia, costeado por los méritos de éste y que se entrega en el momento de la pedida de mano. El anillo de compromiso se portará hasta el momento de la colocación de la alianza. 



La alianza simboliza la unión entre un hombre y una mujer ante los ojos de Dios y bajo la supervisión de un sacerdote. La historia de este anillo es muy similar a la de los anillos de compromiso.  Una alianza es, sin embargo, un anillo sobrio y formal, sin adornos, como representa que es un matrimonio de amor.  La alianza ha de ser portada en la iglesia o lugar de ceremonias por el padrino, quien las entrega al novio cuando el sacerdote lo indica. El novio toma las alianzas en su caja y mientras pronuncia las palabras correspondientes, lo coloca en el dedo anular derecho de la novia, mientras la novia hará lo propio con la alianza del novio.

Las arras simbolizan la unidad de los bienes que ambos van a compartir. Estas monedas se entregan, si es posible, como herencia entre padres e hijos para aumentar el valor simbólico de éstas. Las arras son entregadas por un niño o niña de la familia, a ser posible no muy pequeño para evitar problemas durante la ceremonia.